martes, 13 de mayo de 2008

Una injusticia más

José Couso, cámara de Telecinco, fue asesinado cuando cubría la terrible Guerra de Irak, el 8 de abril de 2003. Se alojaba en el Hotel Palestine, ocupado al completo por periodistas de los diferentes medios del mundo, que fue atacado por bombas estadounidenses. José Couso fue alcanzado y murió, junto a otros tres profesionales de la comunicación.
El Pentágono reconoció la autoría del ataque alegando que los soldados que dispararon contra el hotel, al mando del sargento Thomas Gibson, estaban respondiendo a fuego enemigo.
Su familia, especialmente su hermano Javier Couso, han luchado incansablemente porque se reconociera la culpabilidad de EEUU. Entre las múltiples actuaciones se destacan las concentraciones que aun hoy se siguen realizando ante las puertas de la embajada estadounidense para pedir justicia por la muerte de este inocente. La próxima está prevista para el 8 de Octubre.

El 19 de octubre de 2005 la familia consiguió que la Audiencia Nacional abriera diligencias previas con una orden internacional contra tres de los militares estadounidenses imputados. El 10 de marzo de 2006 la Audiencia archivó el caso alegando que el suceso fue un acto de guerra. La familia recurrió al Supremo y consiguió que se reabiriera el caso (en 2005).
Pero hoy se ha conocido la noticia de que, por segunda vez, la Audiencia Nacional ha revocado el procesamiento explicando que no hay indicios "suficientes" como para continuar con la investigación. Siguen calificando el asesinato como un acto de guerra.


En una guerra sólo hay víctimas. No hay vencedores ni vencidos, o eso dicen. Ni los soldados que matan, ni los civiles que caen. La culpa la tienen los que los mandan allí. Los poderosos que ordenan, hacen y deshacen pero que nunca aparecen a más de 3 metros de sus enormes guardaespaldas. De ellos es la culpa.
La primera guerra que fue retransmitida por los medios de comunicación fue la del Vietnam. Gracias al horror que las imágenes de TV retransmitieron al mundo el gobierno de los EEUU se vio presionado y puso fin al conflicto. Sin los periodistas que se trasladan hasta el lugar de las bombas no podríamos saber que es lo que verdaderamente ocurre. Y pese a sus ansias de informar al mundo sobre lo que se está viviendo en muchas ocasiones son censurados por los gobiernos implicados.

Los periodistas que se arriesgan a ir a cubrir una guerra no lo hacen por el dinero que vayan a ganar, ni por el prestigio que puedan conseguir. Lo hacen porque aman informar, y porque aman la verdad. José Couso vivía y quería vivir así. Por desgracia sus enemigos no podían ser más fuertes. El país más poderoso del mundo se ha encargado de dejar bien claro cuál es su posición, y cuál debe ser la nuestra. ¿Qué pintaba que el ejército estadounidense bombardeara un hotel repleto de periodistas, teniendo absoluto conocimiento de ello y, por si se les había olvidado, estaba adornado con sábanas colgadas de las ventanas que certificaban esto?

Desde aquí mi repulsa ante la decisión de la "Justicia" española y mi más sincero apoyo, admiración y fortaleza a la familia de José Couso. Los triunfos se consiguen luchando, no dejeis de hacerlo.




1 comentario:

Lu. dijo...

:)
Hola guapa.
Andamos todos por aquí.


Voy a poner likns como tú de... "os gustará o algo así" jijiji

mua!